Un Tweet de la Casa Blanca Expuso el Riesgo Real en la Ley CLARITY
Resumen
Mientras que el debate sobre la Ley CLARITY se centra en los conflictos de rendimiento de las stablecoins entre bancos y empresas cripto, un riesgo más significativo se relaciona con la privacidad. Al definir formalmente los roles cripto regulados, el proyecto de ley somete implícitamente a estos actores al cumplimiento de la Ley de Secreto Bancario (BSA), incluso sin mandatos explícitos para la actividad en cadena. Esta ambigüedad permite a los intermediarios, como los exchanges centralizados, optar por una vigilancia y recopilación de datos amplias para minimizar el riesgo regulatorio, estableciendo efectivamente estándares de facto.
Este modelo de "primero la vigilancia" perjudica desproporcionadamente a los activos centrados en la privacidad, ya que los exchanges ya evitan listar monedas centradas en la privacidad como Monero como medida de precaución. El hecho de que la Ley CLARITY no defina cómo se aplica la BSA a los sistemas blockchain corre el riesgo de consolidar la interpretación más conservadora y de alta vigilancia como predeterminada, restringiendo potencialmente las herramientas orientadas a la privacidad sin un debate abierto en el Congreso sobre las compensaciones.
(Fuente:BeInCrypto)