Por Qué Cayó el Mercado el 10 de Octubre y Por Qué Le Está Costando Rebotar
Resumen
El severo colapso del mercado de criptomonedas el 10 de octubre, marcado por liquidaciones masivas, se atribuyó inicialmente a factores macroeconómicos como los aranceles del 100% de Trump sobre China. Sin embargo, el artículo sostiene que la debilidad persistente desde entonces se debe a una bomba estructural lanzada silenciosamente el mismo día por MSCI: una consulta que propone reclasificar las Compañías de Tesorería de Activos Digitales (DATs) —empresas que cotizan en bolsa y mantienen grandes tenencias de activos digitales— como vehículos similares a fondos, lo que podría excluirlas de los principales índices bursátiles si los activos digitales representan más del 50% de sus activos totales.
Las DATs han sido un comprador estructural crucial, beneficiándose de un efecto de rueda donde la inclusión en el índice impulsa la compra por parte de fondos pasivos, aumentando la capitalización de mercado, lo que permite recaudar más capital y, en consecuencia, comprar más activos digitales. La posible exclusión de MSCI, con una decisión final prevista para el 15 de enero de 2026, amenaza con ventas forzadas de miles de millones de acciones por parte de fondos pasivos y elimina una fuente importante de demanda incremental para activos subyacentes como Bitcoin. Esta incertidumbre actúa como una importante amenaza, explicando por qué el mercado no ha logrado un rebote sostenido en medio de un sentimiento macro cauteloso y compradores minoristas exhaustos.
El camino a seguir depende de la decisión de MSCI. Un resultado negativo provocaría ventas forzadas y debilitaría el soporte estructural para las criptomonedas, mientras que un resultado positivo podría impulsar un fuerte repunte. En cualquier caso, MSCI ha elevado un problema de microestructura a un evento macro, señalando que la convergencia de las criptomonedas y las finanzas tradicionales (TradFi) se enfrenta a revisiones estructurales fundamentales, lo que podría obligar a las DATs a evolucionar hacia Compañías de Activos Digitales (DACs) centradas en generar valor real para el ecosistema.
(Fuente:CoinDesk)