El colapso del precio del petróleo señala una peligrosa trampa de liquidez y Bitcoin no está a salvo solo porque la inflación ha bajado
Resumen
El reciente colapso en los precios del petróleo, asentándose cerca de los mínimos de 2021, indica una nueva valoración macro hacia un suministro abundante y un consumo más suave, lo que plantea preocupaciones sobre un susto de crecimiento que podría conducir a una trampa de liquidez. Esto desplaza el enfoque para activos de riesgo como Bitcoin de una simple narrativa de relación inversa con la inflación. Si la caída del petróleo refleja un shock de demanda, los mercados de acciones y crédito podrían tambalearse, presionando a BTC como un activo de riesgo de alta beta. Además, Bitcoin a menudo actúa como un barómetro de liquidez, reaccionando rápidamente a condiciones de financiación más estrictas, incluso si aumentan las expectativas de recortes de tasas. Los indicadores actuales, como los diferenciales de alto rendimiento y la Regla Sahm, aún no han confirmado un estrés recesivo amplio, lo que sugiere que Bitcoin podría mantenerse dentro de un rango si la caída del petróleo es impulsada por la oferta y el crédito se mantiene tranquilo. Sin embargo, si los datos del Índice de Gerentes de Compras (PMI) se debilitan y el desempleo aumenta, una fase estándar de aversión al riesgo aún podría presionar a BTC incluso sin una compresión total de la financiación, lo que subraya que la estabilidad de Bitcoin depende de que las condiciones de financiación se mantengan estables a pesar de los bajos precios del petróleo.
(Fuente:CryptoSlate)