La masiva compra de oro de China expone inadvertidamente un cambio crítico en cómo el dinero inteligente evade el riesgo
Resumen
El Banco Popular de China (PBoC) ha llevado a cabo una prolongada campaña de acumulación de oro, señalando un pivote estratégico hacia activos controlados por el soberano y resistentes a la confiscación. Aunque China no está comprando Bitcoin, los analistas de criptomonedas ven este movimiento macro como una validación de la premisa central de Bitcoin: la tenencia de "dinero externo", es decir, activos que no son pasivos de terceros, a diferencia de los bonos gubernamentales. Esta reevaluación de los activos libres de riesgo fue catalizada por la congelación de los activos del banco central ruso en 2022, obligando a las naciones a buscar activos inmunes a la interdicción. Bitcoin es visto como el único activo digital negociado globalmente que comparte esta característica de no tener emisor ni riesgo de contraparte. Los datos del mercado respaldan esta narrativa, mostrando un endurecimiento significativo de la correlación de 180 días entre Bitcoin y el oro, lo que sugiere que el capital sofisticado los trata como expresiones de la misma operación de cobertura contra la devaluación monetaria y el riesgo soberano. Sin embargo, la analogía es imperfecta; el oro se beneficia de marcos legales y de custodia establecidos, mientras que Bitcoin sigue siendo volátil y políticamente controvertido. En última instancia, ambos activos están superando al mercado porque los inversores priorizan la protección y la escasez sobre el rendimiento en medio de la creciente tensión fiscal de EE. UU.
(Fuente:CryptoSlate)