El Estrecho de Ormuz no es solo un problema petrolero, ahora también es un problema alimentario
Resumen
El bloqueo del Estrecho de Ormuz ya no es solo una preocupación energética, ya que ahora está interrumpiendo significativamente el comercio mundial de fertilizantes. Aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes marítimos pasa a través de esta vía fluvial crucial, y los países del Golfo Pérsico exportan casi la mitad de la urea global y el 30% del amoníaco, nutrientes esenciales para el crecimiento de los cultivos. Desde el 28 de febrero, el transporte marítimo a través del estrecho ha disminuido en más del 95%, lo que ha provocado que los precios de la urea granular en Egipto aumenten a 700 dólares por tonelada métrica. Los expertos predicen que los precios mundiales de los fertilizantes aumentarán entre un 15% y un 20% en la primera mitad de 2026, lo que podría aumentar los precios mundiales de los alimentos en un 12%. El momento es crítico, ya que la escasez de fertilizantes amenaza las temporadas de siembra en países como la India, con posibles consecuencias que perdurarán más allá de cualquier resolución del conflicto actual. Esta situación recuerda al colapso de Sri Lanka en 2022, pero con una mayor velocidad y afectando a múltiples países, lo que destaca una posible crisis alimentaria mundial sincronizada.
(Fuente:BeInCrypto)