Los inversores deben prepararse para tipos de interés más altos por más tiempo después de que el conflicto de Oriente Medio sacuda el mercado petrolero
Resumen
La guerra de Irán está creando un suelo de inflación permanente y estructuralmente elevado a nivel mundial, poniendo fin a la era del dinero barato que caracterizó el período posterior a 2008. Este cambio se debe a que los mercados energéticos globales son frágiles, lo que lleva a las naciones a priorizar la independencia y seguridad energética sobre la eficiencia de costes. El experto en mercados energéticos Anas Alhajji sugiere que esto desencadenará una desglobalización de los mercados energéticos, reflejando un enfoque chino con fuerte dirección estatal, acumulación de reservas e integración vertical, lo que resultará en mercados fragmentados, innovación más lenta y costes más altos para las economías occidentales.
Esta inflación persistente significa que los bancos centrales ya no tendrán el margen para desplegar políticas monetarias ultra-acomodaticias, como tipos de interés cercanos a cero y flexibilización cuantitativa, que anteriormente impulsaron enormes ganancias en activos como acciones, bonos y cripto. Las repercusiones se extienden más allá del petróleo a suministros esenciales como fertilizantes, alimentos e incluso componentes cruciales para la fabricación de chips. En consecuencia, los inversores deben prepararse para una nueva normalidad definida por inflación pegajosa, política monetaria menos acomodaticia y mayor volatilidad del mercado, ya que el apoyo a la liquidez estará restringido.
(Fuente:CoinDesk)