La dificultad de Bitcoin acaba de retroceder, pero una "métrica de supervivencia" más crítica señala que el sector minero se está desangrando
Resumen
El ajuste de dificultad de Bitcoin mostró un pequeño retroceso a 146.4 billones, lo que indica que algunos mineros se desconectaron temporalmente debido a presiones económicas. La dificultad es un indicador de estrés que muestra cuándo cae el poder de hash, pero no revela la causa subyacente.
Una métrica más crítica para los mineros es el hashprice, que representa los ingresos esperados por unidad de poder de hash por día, comprimiendo el precio, las tarifas y la dificultad en un único número de rentabilidad. Un hashprice bajo señala dificultades financieras, lo que a menudo conduce a la consolidación de la industria a través de bancarrotas y ventas de activos, ya que los operadores débiles no pueden pagar deudas ni asegurar energía competitiva.
La amenaza a largo plazo es la competencia por la energía de los centros de datos de IA en expansión, que buscan contratos de energía confiables y a largo plazo, desafiando la ventaja tradicional de los mineros de utilizar energía barata e interrumpible. Esta competencia energética, junto con una economía ajustada, sugiere que la industria está cambiando, donde asegurar megavatios se vuelve más valioso que poseer máquinas de hashing, lo que podría conducir a un cambio de régimen en el sector minero.
(Fuente:CryptoSlate)