Ripple ganó la batalla, pero ahora ignora a Wall Street a pesar de una valoración de OPI de $40 mil millones
Resumen
Tras su victoria histórica contra la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de EE. UU. sobre el estatus de XRP, Ripple ha confirmado sorprendentemente que no tiene planes ni plazos inmediatos para una Oferta Pública Inicial (OPI). La presidenta Monica Long declaró que la compañía cuenta con unos $500 millones en financiación y una valoración privada cercana a los $40 mil millones, lo que sugiere que los mercados públicos no son necesarios para su crecimiento. Esta decisión contrasta con los casos de Coinbase y Robinhood, cuyas acciones sufrieron tras cotizar debido a la volatilidad de las criptomonedas y la incertidumbre regulatoria, algo que Ripple busca evitar manteniéndose privada. Permanecer privada protege a Ripple de la presión de la volatilidad de las ganancias trimestrales y de los posibles conflictos entre los inversores de capital y su gran base de poseedores de tokens XRP. Además, la continua incertidumbre regulatoria hace que la divulgación pública sea arriesgada. El artículo destaca que existe una incompatibilidad fundamental entre los mercados públicos tradicionales, que buscan ganancias predecibles, y las empresas nativas de criptomonedas que operan con ciclos volátiles y complejas tokenómicas. La medida de Ripple se considera un retraso estratégico hasta que las regulaciones sean más claras y el mercado más estable, permitiéndole mantener el control sobre su dirección.
(Fuente:CryptoSlate)