La privacidad de las criptomonedas no debería ser una prueba de pureza
Resumen
El mundo de las criptomonedas, arraigado en los ideales ciberpunk de privacidad absoluta contra la vigilancia gubernamental, se enfrenta a un estancamiento donde esta postura radical está provocando la marginación y la prohibición regulatoria de las monedas de privacidad como Monero.
Rob Viglione argumenta que, si bien el deseo de privacidad financiera es real, el debate actual de todo o nada impide la adopción masiva. La presión regulatoria ha provocado que los principales exchanges retiren las monedas de privacidad, empujándolas fuera de las finanzas convencionales. El maximalismo de la privacidad es contraproducente, ya que incluso los delincuentes a menudo prefieren Bitcoin rastreable por su liquidez, y los usuarios comunes necesitan opciones de recurso que la anonimidad total niega.
La solución no es abandonar la privacidad, sino construir una privacidad conforme a la normativa utilizando tecnologías como las pruebas de conocimiento cero (ZK-SNARKs), como se propone en conceptos como los "Privacy Pools" de Vitalik Buterin. Esto permite a los usuarios revelar información selectivamente para satisfacer las necesidades de cumplimiento, manteniendo la privacidad subyacente. El núcleo de la visión ciberpunk era devolver el poder a los individuos a través de la revelación selectiva, no del secreto absoluto. Adoptar este enfoque de espectro, en lugar de la pureza ideológica, es crucial para evitar que las empresas se retiren a blockchains centralizadas y con permisos.
(Fuente:CoinDesk)