L1 es el nuevo campo de batalla, y el terreno de juego no es equitativo
Resumen
La elección de las cadenas de Capa 1 (L1) está pasando de ser una decisión táctica para los desarrolladores a una jugada estratégica de infraestructura por parte de grandes corporaciones como Stripe y Coinbase, que están construyendo sus propias cadenas. Esta tendencia está creando un espectro de L1: protocolos totalmente descentralizados y resistentes a la censura; L1 controladas por corporaciones enfocadas en el cumplimiento y la distribución (como Base de Coinbase y el futuro Tempo de Stripe); e híbridos en el medio. Las L1 corporativas, al aprovechar sus ventajas de distribución y regulatorias existentes, crean un campo de juego desigual, controlando las capas de liquidación, las tarifas y el tiempo de actividad. Los constructores que operan sin permisos no pueden competir de frente en estos vectores, pero pueden prosperar centrándose en lo que las cadenas corporativas evitan: priorizar la privacidad, moverse rápidamente en primitivas DeFi novedosas sin necesidad de aprobación legal y mantener una verdadera componibilidad. Mientras que las L1 corporativas manejarán los flujos de gran volumen y conformes, las cadenas sin permisos seguirán siendo la fuente de innovación y oportunidades asimétricas, donde los riesgos son técnicos y de mercado, en lugar de regulatorios y de modelo de negocio. El final del juego sugiere que estos dos tipos de L1 se complementarán, y la migración de valor entre ellos ofrecerá el verdadero alfa para constructores y comerciantes.
(Fuente:Cointelegraph)